Gallos Old English Game o Ingleses

El Gallo Inglés de Pelea u Old English Game (Gallus dom. Pugnax, britannicus) es una raza de gallo doméstico, criada primigeniamente para las peleas de gallos. El Poultry Club of Great Britain (Club Avícola de Gran Bretaña) registra dos estándares diferentes: el Carlisle Old English Game y el Oxford Old English Game.

La raza posee diversas variantes de color, 28 de las cuales están reconocidas por la American Poultry Association (Asociación Americana de Avicultura) y 33 por la Entente Européenne d’Aviculture et de Cuniculture (Sociedad Europea para la Protección de las Aves y la Fauna). En Inglaterra, se distinguen 13 colores para el tipo Carlisle y 30 colores para el tipo Oxford. Te invitamos a dar lectura completa a este artículo que estamos seguros te será de gran utilidad.

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Estilo de pleito

Los gallos ingleses en el momento en que se acercan a un oponente, son animales sumamente prepotentes y agresivos, estiran sus patas hacia delante y buscan a su enemigo sin parar. Son muy populares entre los criadores de Pico y espuela y en criadores de Navaja.

Historia y origen

El Gallo Combatiente Inglés Antiguo se formó a través de siglos de selección y trabajo de criadores aficionados a los gallos. Es el resultado de diversas importaciones que llegaron a Inglaterra por mar, mucho antes que los celtas y los vikingos. Las legiones romanas bajo el mando de Julio Cesar, quienes trajeron sus propios gallos de pelea, hallaron ya este deporte en Gran Bretaña.

En Inglaterra, las peleas de gallos y las apuestas fueron prohibidas durante el reinado de Eduardo III. (1312-1377), este accionar de Eduardo III enfureció tanto a los nobles reales que la prohibición se levantó poco después. Posteriormente Enrique VIII (1509-1547) ordenó la construcción de un coliseo en Westminster y la enseñanza de las peleas de gallos en las principales escuelas de Inglaterra, como ejemplo de fuerza, valor y energía.

Paradójicamente, fueron los reyes los que enriquecieron la afición a las peleas de gallos, construyendo elegantes coliseos para promoverlas, haciéndolas tan importante que las carreras de caballos se posponían hasta después de las riñas de gallos. Entre ellos se encuentran Enrique II (1154-1189), Carlos I (1640-1649), quien tras involucrarse en conflictos con el parlamento inglés y sobre todo con Oliver Cronwell, terminaría siendo ejecutado por estos en 1649, logrando así Cronwell (1649 – 1658), prohibir nuevamente la pelea de gallos en el Reino Unido. Oliver Cronwell sustentó el veto manifestando que: “Las peleas de gallos son una buena forma de atraer a gente desordenada y de mal vivir …”.

Luego el rey Carlos II, otro gran criador de gallos, levantó una vez más la prohibición y promovió la afición criando personalmente el Red Pyle O.E.G. (Carmelo Inglés). Por último, la Reina Victoria (1837-1901) prohibió definitivamente las riñas de gallos en 1849 mediante una ley del Parlamento británico.

Un duro golpe para una raza con tantos años de antigüedad, introducida en Gran Bretaña por fenicios, celtas y otros, y mejorada durante la dominación de Roma. El desarrollo de esta raza, la mejora y perfeccionamiento de la misma, en bravura, en pedigrí, en lucha, en fenotipo, y en la más amplia gama de variaciones de color que haya podido formarse en alguna otra raza del mundo, dio como resultado lo que actualmente conocemos como «Old English Game», y su belleza y equilibrio, y la armonía de su estructura funcional y su forma perfecta, reflejada en su carácter y temperamento casi personal, la convirtieron en una raza estandarizada en todos los conceptos.

Debido a la prohibición de hace 170 años, los criadores ingleses, tuvieron que contenerse en la producción de sus aves, así como en el propio deporte de combate. Y pues, tenían una gran razón para hacerlo, porque si acaso eran sorprendidos practicando esta actividad, no sólo podían ser arrestados, sino también perder sus títulos de nobleza y todas sus propiedades.

Entre los criadores ingleses, destaca el Dr. Bayliss de Chester, el Conde de Derby, quien no solamente fue uno de los más grandes criadores de caballos de carreras de Inglaterra, sino que también fue un gran criador de líneas inglesas de Black-breasted red (colorados pechinegro). Herbert Atkinson fue otro gran representante de la crianza del gallo inglés, quien se apasionó por la línea de los carmelos.

Durante la Guerra Peninsular, los británicos introdujeron sus gallos en España y los propios españoles quedaron impresionados por su aspecto y la belleza de su plumaje. Herbert Atkinson comenta: «Para la diversión de los oficiales y las tropas, el duque de Wellington, su segundo al mando, el coronel Mellish, y muchos otros embarcaron y enviaron cientos de gallos de pelea ingleses a España». Y añadió: «No hay duda de que la mayoría de estas aves se cruzaron con las autóctonas de España, así que puedo asegurar que muchos gallos de pelea españoles tienen sangre inglesa en sus venas».

Al día de hoy, aún existen clubes y asociaciones en Gran Bretaña que mantienen esta tradición centenaria. Detrás de esto siempre ha habido una gran pasión que ha permitido heredar y preservar importantes razas y estirpes de gallos. Cuando los británicos conquistaban o avanzaban hacia un nuevo territorio o continente, llevaban consigo gallos ingleses, ya sea para entretener a las tropas o simplemente porque uno de los tripulantes era un aficionado y quería tener un ejemplar a mano. Sucedió en América del Norte (Conquista Americana), Sudáfrica, Australia, India, Chile (Guerra del Pacífico), las Islas Canarias españolas (Guerras Napoleónicas), Cuba y las Islas del Caribe (Época de los Corsarios, Piratas y Bucaneros).

En aquella época, antes y después de la prohibición, los OEG se criaban en toda la isla de Gran Bretaña (Reino Unido), mientras que en Irlanda criaban su propio gallo, el cual era muy similar al OEG. Ellos igualmente los llevaron a Norteamérica, en una época en donde una joven nación Estadounidense gozaba de un vibrante y prometedor apogeo. En una época en la que Irlanda estaba sumida en la confusión política, social, económica y religiosa.

Los ingleses todo aquello que desarrollaron, lo hicieron elaborando y usando estándares, y en los gallos esto no fue la excepción. Estos se parecían en el plumaje, pero sólo se diferenciaban en algunos aspectos, como el color, la moña o la presencia de barbas. Según la American Poultry Association, se llegaron a formar hasta 28 variedades diferentes de colores; según la Entente Européenne d’Aviculture et de Cuniculture, existen 33 colores diferentes en la OEG. En Inglaterra, se distinguen 13 colores para el tipo Carlisle y 30 colores para el tipo Oxford.

Al Oxford también se les llamaba Pit Game o luchadores y al Carlisle se les llamaba Show Type o tipo exposición. Sin embargo, algunos de ellos se dividieron en otras subdivisiones, como lo son los Muffed o con presencia de barba y los Tasseled o con penacho . Es muy posible que los llamaran así debido a que se prohibieron y los criadores tuvieron que buscar «excusas – alternativas» para continuar con el intercambio de ideas, reuniones de cría y mejora.

pelea de gallos en inglaterra
Pelea de gallos en Londres, 1808

Una de esas excusas que buscaron fueron las exposiciones o concursos de belleza, las que se desarrollaron sobre todo en la época victoriana, época en la que llegaron nuevas razas de otros continentes conquistados. Al mismo tiempo existía también un gran interés por la crianza de gallinas, fomentada en gran parte por la propia familia real. De hecho, muchos de los mejores ejemplares se criaban en los gallineros de la corte real y la reina Victoria, quien prohibiera las peleas de gallos en toda Gran Bretaña en 1849, pero alentó este entusiasmo masivo por la crianza de nuevas razas incentivando las exposiciones a gran escala y los concursos de belleza en el Palacio de Cristal de Londres, en donde se concedieron premios a lo mejor de cada raza.

En medio de todo esto, muchos criadores de gallos que tenían OEG’s tuvieron que justificar su cría viéndose obligados a mantener un grupo de aves ornamentales, las que eran completamente inofensivas, sin casta y que cumplían con el estándar. Incluso en esta época se desarrollaron las razas Modern Game o New Game, mediante el cruce de Old English Games ornamentales con ejemplares Malayos. Sin embargo, estas aves nunca fueron vistas por el público como animales propios de ser llevados a las canchas, aves completamente desproporcionadas y deformes, con patas y cuellos demasiado largos, con siluetas erguidas y cabezas alargadas.

Se cree que estos fueron gallos que llegaron hacia algunos países de latinoamérica y que los criadores de aquel entonces los cruzaron con sus aves creyendo mejorarlas; dando como resultado animales sin casta. Por esta razón, hablaron mal de los OEG durante mucho tiempo. Por supuesto, para los criadores de la época, sólo eran gallos ingleses. Tras la prohibición, se hizo más difícil conseguir aves de pelea OEG en Inglaterra debido a que la policía controlaba a las aves y a sus propietarios.

Pero al mismo tiempo los galleros británicos, ante estas modificaciones y asedio se vieron obligados a tener que buscar excusas para continuar con la crianza de sus ejemplares de combate aunque sea en el “backyard” o jardín trasero de la casa. Sólo personas muy selectas y verificadas, miembros de la misma asociación, podían entrar donde nadie más podía hacerlo. De este modo, podían continuar probando la calidad de sus aves clandestinamente.

Herbert Atkinson, el famoso criador inglés, uno de los miembros más distinguidos de la British Field and Cockerel Society, en una carta dirigida a su amigo, el propietario del Coliseo de Gallos de Sevilla, le pide que le suministre ejemplares españoles sin cola blanca o sin plumas blancas en las colas. El análisis de estas noticias muestra que el propósito del cruce con el Old English Game era dar a los gallos cruzados algún tipo de cambio o manejo sin revelar que se había introducido esta otra raza. Es natural suponer que el propósito era mejorar o impartir algún rasgo necesario o nuevo.

Algo parecido ocurría en Cornwall, donde se buscaba lograr un gallo que fuera de fuerte estructura y poder en las piernas, con suficiente resistencia al tiempo y al castigo. El Indian Game o Cornish se desarrolló con esa finalidad. Existía la ventaja añadida de traer nuevas aves de los territorios dominados (India, Malasia, etc.).

Para formar el Indian Game, se trajeron las siguientes razas y se cruzaron entre sí: Un grupo de ejemplares ingleses u Old English Games con ejemplares de raza Asil o Aseels de la India y una tercer raza, el gallo Malayo de la India, llegaron alrededor del siglo XVIII. El objetivo de este cruce era obtener un gallo con una capacidad de lucha sin igual, sin embargo, este cruce resultó siendo un completo fracaso y acabó convirtiéndose en un “ave de mesa”, y es así como se desarrolló la primera raza de consumo cárnico, el pollo de doble pechuga.

El término «de mesa» fue el término con el cual se vieron obligados los escritores como Edward Brown a describir una raza que antes se consideraba de combate. Cuando publicaban libros sobre las razas de gallos, empleaban este vocablo en vista de que no tenían otra razón válida para continuar publicándolos. Al parecer esta nueva forma de nombrar a los gallos de pelea en el Reino Unido, como simplemente “de mesa” o “para comer”, provocó preguntas y conclusiones incorrectas por parte de nuevos lectores y criadores de todo el mundo.

Desde entonces, muchos criadores independientes y criadores pertenecientes a la Old English Society empezaron a criar gallos orientales como Shamos y Asiles, y algunos otros criadores comenzaron a criar gallos Americanos e Irlandeses, aún así la crianza de gallos de pelea Old English Game la conservaron pero con mucho más cautela. Existen criadores y expertos en gallos a nivel mundial que creen que el gallo inglés, OEG, ya ha desaparecido y ya no es una raza de pelea porque ya no se juega ni se pelea ni se practica en Inglaterra.

Sin embargo, esto no es tan cierto, y lo es en cuanto a las aves a las que hayan tenido acceso, pues si se va a una exposición de gallos OEG es muy probable que lo que se vea en demostración para la venta sea un bonito ejemplar Carlisle, con cola de chivato (ángulo de 90º), cabeza tirada hacia atrás, pecho prominente y pronunciado hacia afuera, espalda ancha y patas en posición recogida con ángulos, el típico gallo de las fotos en las bibliografías. El problema es que después de comprar estos ejemplares, como ya se ha dicho, sólo sirven de adorno y para presentar una imagen pacifista ante los ojos críticos y fiscalizadores de las autoridades.

El asombro se lo llevan aquellos criadores que al llegar a casa, utilizan sus mejores gallinas o gallos tratando de aportarles nuevas y mejores características o estilos de pleito, y los cruzan con estos OEG obtenidos de exposiciones, pues sencillamente se terminan llevando la desagradable sorpresa de obtener gallos que huyen.

Tipos o variedades

El Club Avícola de Gran Bretaña registra dos variedades diferentes:

Carlisle Old English Game

El Carlisle Old English Game es un poco más grande, tiene un dorso horizontal, un pecho grande y se puede ver en trece variedades de colores diferentes.

gallo inglés old english game carlisle

Oxford Old English Game

El Oxford Old English Game por su parte tiene una espalda a 45º del suelo y tiene treinta variedades de colores diferentes.

gallo inglés old english game oxford

Características o estándar

Los Gallos Ingleses OEG puros son unas aves de porte erguido, con el pecho levantado, desafiantes, activos siempre sobre las patas, en postura de alerta.

El siguiente es el estándar de Oxford, tomado de la publicación «The Old English Game Fowl», de Herbert Atkinson, 5ª edición (1924). Hubo algunas modificaciones muy menores a esta Norma en ediciones posteriores, sin embargo, es la base del Australian Poultry Standards (Estándares Australianos de Avicultura) en la actualidad.

características de gallo y gallina old english game pyle

Gallos:

  • Cabeza: Pequeña y afilada, la piel de la cara y la garganta es flexible y suelta.
  • Cara: Cara llena, lisa, de textura fina.
  • Cresta: De textura fina, de tipo simple, delgada.
  • Barbillas: Pequeñas y delgadas, de textura fina.
  • Orejillas: Pequeñas y delgadas, de textura fina.
  • Pico: Largo, encajonado, curvado o parecido al de un halcón, puntiagudo, fuerte en la puesta.
  • Ojos: Grandes, desafiantes, ardientes y valientes.
  • Cuello: Largo, de huesos robustos, de contorno redondo, fuerte. Esclavina que cubre los hombros.
  • Tronco: Ancho en los hombros, adelgazándose hacia la cola.
  • Dorso: Corto y plano.
  • Pecho: Ancho, lleno, prominente, con grandes músculos pectorales, la quilla no es profunda ni puntiaguda.
  • Alas: Grandes, largas y fuertes, con plumas largas y fuertes que cubren ampliamente los muslos.
  • Cola: Larga, levantada y extendida; con plumas principales y secundarias, grandes y fuertes.
  • Abdomen: Pequeño y compacto.
  • Muslos: Cortos, redondos y musculosos, siguiendo la línea del cuerpo o ligeramente curvados.
  • Tarsos: Fuertes, de huesos limpios, fibrosos, con escamas finas. No están rígidamente erguidos, ni están muy separados, y tienen una buena curvatura o ángulo en el corvejón. Con dedos de los pies delgados, largos, rectos y afilados, que terminan en uñas largas, fuertes y curvas. Dedo posterior de buena longitud y fuerza, extendido hacia atrás casi en línea recta. Con espolones finos, duros y de inserción baja en la pierna.
  • Plumaje : Duro, sano, resistente, liso, vidrioso y suficiente, sin mucha pelusa.
  • Peso: Macho 1,8 – 2,5 kg (4 – 5,5 lb); Hembra 1,36 – 2 kg (3 – 4,5 lb).
  • Peso en Bantams: Macho 740 – 910 g (26 – 32 oz); Hembra 625 – 790 g (22 – 28 oz).

Gallinas:

A excepción de la cola, que se inclina en forma de abanico y es llevada bien arriba, las características generales son similares a las del macho, teniendo en cuenta las diferencias sexuales naturales. Barbillas y orejillas imperceptibles.

Datos adicionales

El Manejo del Gallo Old English Game (Inglés)

Lo que viene a continuación es el manejo en la cría de los gallos OEG. Sabiendo de antemano que estos vienen de un buen origen y que son aquellos conservados en secreto y con mucho recelo por los antiguos criadores que aún los conservan.

Hay que entender que el gallo OEG es un animal desarrollado para peleas rápidas y este animal libera toda su energía en los primeros minutos o segundos. Su estructura corporal, forma funcional y el tipo de animal hacen que esta ave tenga la posición de las patas recogidas en cierto ángulo, como si estuviesen listos para saltar. La fuerza y ancho del cuello le proporcionan al ave el poder necesario a la hora de picar, morder y empujar al contrincante. Así mismo el pico es fuerte y semejante a la de un águila, para sujetarse con fuerza, esto lo hacen pasado cierto tiempo.

La cabeza fuerte y corta en forma de martillo. De canto corto, para no perder tiempo o ser sorprendido en la cancha dándole ventaja al contrincante mientras este termina de cantar. Lomo o espalda y pecho ancho, le da ventaja de resistencia y que no sean tan vulnerables ante las armas (Gaff) con que pelean.

Las aves salen al “Pit” o cancha con los extremos de las alas y los caireles recortados, al igual que la cola, en donde se eliminan las hoces y quedan las timoneras recortadas. Lo mismo ocurre con las plumas del cuello que son rebajadas. La cresta y las barbillas cortadas al ras o con una pequeña elevación sobre la cresta, según el gusto del criador. De ojos grandes y mirada penetrante, ojos bien colocados y de mirada muy pendiente de la situación. Atentos y lanzando o emitiendo cacareos cortos y rápidos con sonidos o pequeñas especies de gritos suaves de alerta.

Son partidores por excelencia, ven al gallo oponente y se lanzan sobre él. Batiendo las patas sin cesar y sosteniéndose en el aire con el batir de sus alas, avanzando buen trecho y retorciéndose con el rival como los perros Pitbull. Tienen mucho genio y casta, muy agresivos y difíciles de amansar. Siempre que uno los carga, estos están buscando voltear la cabeza y picarlo a uno, tanto el gallo como la gallina. Mucho carácter y belicosidad concentrada.

Sin embargo, estos cuando son pollos, son escurridizos y no se dejan agarrar. Una vez en las manos, no pierden tiempo en picarte o morderte, pero no encaran bien la situación ante otros pollos rivales. En algunos casos se pueden ver pollos que están buscando pleito a otros pollos mayores a ellos, otras veces los integrantes de una misma camada, se agarran en una encarnizada pelea y salen mal heridos con las cabezas hinchadas o la piel desgarrada. Hay que tener mucho cuidado con los pollos OEG.

Es mejor tenerlos separados y que se desarrollen solos durante dos años, al año de edad veremos que estos, desde sus casilleros, experimentarán actitudes de reto hacia nosotros durante el momento de darles sus alimentos. Esta actitud irá creciendo poco a poco y más aún cuando ven pollas o gallinas a su lado. Son tan inmaduros que cuando están en pleno desarrollo y teniendo un año de edad o más y en algunos casos al estar frente a una gallina, estos se lanzan sobre ella para patearla, cuesta mucho juntarlos para aparearlos, lo más probable es que la pateen para someterla, así la gallina se disponga y esté en posición de cópula.

Pero también vemos casos de gallinas OEG que al ponerles el gallo en sus corrales, estas se enfrentan al gallo y no hay quien las separe. En algunos casos después de 5 minutos de pelea, se les ha tenido que echar un balde con agua para que las gallinas dejen de pelear. La inmadurez de los OEG es conocida por quienes los crían, pero una vez alcanzados los 2 años de edad o más, estos son imparables y muy bravos. Incluso es conocido que ellos al estar en muda, incluso de mayores, se despichan y no les gusta que ni los miren o toquen, esta actitud les pasa cuando ya están totalmente emplumados.

Se los ha usado más cruzándolos con gallos de Navaja, ya que las condiciones de ambos son muy parecidas. En el caso de Pico, los ingleses han venido introducidos en linajes importados, estando su sangre presente en cierto porcentaje. Como es el caso de los antiguos gallos chilenos, cubanos, colombianos, centroamericanos, americanos, etc. Los criadores de a Pico y Espuela han tratado de dar más velocidad, potencia y bravura a sus gallos introduciendo el Old English Game en sus líneas. Esto se debe a la selección y búsqueda del gallo que gana en poco tiempo, que ahora se premia en los ruedos.

El principal problema aquí es que los galleros de nuestros países queremos obtener resultados dentro del corto plazo y no tenemos paciencia, queremos tener gallos en la cancha lo más pronto posible. Con el Old English Game puro, no podemos caer en ese error, trabajar en pico y espuela con gallos ingleses es como trabajar con pólvora, si no tienes instrucciones de cómo manejarla y no tienes paciencia o no sigues las reglas al pie de la letra, puedes explotar en pedazos. En resumidas cuentas, puede llegarnos a pasar que los gallos huyan en la cancha.

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