Después de haber seleccionado a nuestros reproductores debemos brindarles instalaciones adecuadas, las aves deben sentirse cómodas y reconfortantes. Con el espacio suficiente tanto para ejercitarse como para poner huevos, en el caso de las gallinas. Es incuestionable que la mejor opción es la libertad en áreas grandes y con mucho follaje verde; sin embargo, no siempre se cuenta con esos espacios (Salinas, 2002). Resulta recomendable entre otras mediciones, lo siguentes:

1) Las medidas del corral deberán tener, por lo menos, 1 m 2 por cada animal y una altura de 3 a 4 m, con un perchero; el cual servirá para ejercitar las alas de las aves y ademas de dormidero durante las noches. 2) El piso deberá tener tierra o pasto, en el mejor de los casos, siempre y cuando drene el agua adecuadamente.

3) Es muy recomendable que tengan acceso a pasto u otro follaje verde para que reciban los nutrimentos que estas dan, de no ser así, es importante que usted se lo subministre, puede ser espinaca, entre otros.

4) El corral deberá permitir el acceso a los rayos del sol; ya que, estos son fuente importante de vitamina “D” la cual es necesaria para la obtención de calcio y fósforo.

5) Los nidos deberán estar colocados lejos del alcance de roedores u otros depredadores; así como, contener una cama de paja de por lo menos 5 cm. Dichos nidos deberán ser diseñados para poder recolectar los huevos y limpiar los nidos, sin alterar a las aves.

6) Es importante que tengan acceso a arena suelta para que se puedan asear.

7) Revisar, que no tenga corrientes de aire durante la noche y menos que el agua entre a los nidos; ya que esto provoca exceso de humedad y por ende enfermedades.

8) Antes de colocar a las aves en su área de reproducción, es muy importante, desinfectarla perfectamente.

Autor: admin

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